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14 de septiembre de 2020

Especialista del Hospital Claudio Vicuña explica los trastornos estacionales que se pueden sufrir en la primavera

La médico psiquiatra del Hospital Claudio Vicuña de San Antonio, Lissette Céspedes Pérez, explicó de qué se trata el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), que puede afectar a algunas personas con el cambio de estación entre invierno y primavera.

Explicó que “es un tipo de depresión” y que “los pacientes que sufren de trastornos depresivos suelen tener una constelación de síntomas psicológicos, cognitivos, conductuales y físicos”.

Detalló que comienza a manifestarse en “una época particular del año, es decir comienza y finaliza aproximadamente en la misma época. En la mayoría de los casos, los síntomas del TAE aparecen en otoño o al inicio del invierno, sin embargo, hay personas que muestran un patrón opuesto, es decir, sus síntomas parten en primavera o verano”.

Entre los síntomas, la profesional indicó que “las personas pueden presentar desde cambios en el peso y apetito, como también sentirse tristes gran parte del día, casi todos los días, fallas de concentración, falta de energía, desinterés, insomnio, ansiedad, ideas de culpas, entre otros síntomas y signos”.

Añadió que “en el caso de los pacientes que han sido diagnosticados con Trastorno afectivo bipolar se ha informado de una relación entre la estación y la evolución de la enfermedad bipolar, pero su naturaleza exacta sigue siendo incierta. Numerosos estudios indican un alza de los ingresos a servicios hospitalarios por manía que generalmente ocurren en primavera – verano”.

La especialista detalló que “aún se desconoce la causa específica, pero se habla de posibles factores como son el ritmo circadiano, es decir nuestro reloj biológico, que tenemos los seres humanos y que se vería afectado a menor luz solar en los meses fríos”, y que “al desregularse la química cerebral por falta de luz aparecen síntomas depresivos como una disminución de la serotonina (neurotransmisor cerebral), lo que produce un ánimo depresivo. El cambio de temporada también afecta el equilibrio de la melatonina (hormona), que interviene en el equilibrio del sueño”.

La doctora Céspedes indicó que “existe cierta susceptibilidad para aquellos sujetos con antecedentes familiares de diagnóstico (depresión mayor o bipolaridad), quienes podrían descompensarse y aparecer manifestaciones desde las más sutiles como el retraimiento social, síntomas ansiosos o alimentarios”.

“Estos pacientes podrían necesitar consultar a un especialista para ser evaluados, algunos también podrían necesitar psicoeducación (explicación de lo que les ocurre y medidas no farmacológicas de intervención), ajustes farmacológicos o, en casos graves, hospitalización. Esto último en determinados casos como la aparición de ideación suicida, desregulación severa de los ritmos biológicos (insomnio mantenido), agitaciones psicomotoras en el contexto de una manía irritable, entre otras situaciones por las cuales deben ser evaluados por un médico”.